Medio ambiente

La deforestación en la Amazonía eleva la temperatura y reduce las lluvias

La deforestación en la Amazonía eleva la temperatura local hasta en 4°C y reduce las lluvias en un 25 %, afectando la estabilidad climática y la agricultura. El INPE advierte sobre la pérdida irreversible del ecosistema.

Publicado

Foto: La voz del país

La Amazonía pierde su capacidad para regular el clima

El Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE) publicó un estudio basado en datos satelitales que demuestra cómo la deforestación afecta el clima regional. La tala de árboles disminuye la evapotranspiración, proceso clave para la formación de lluvias, y eleva la temperatura local hasta en 4°C. Cuando la cobertura forestal cae por debajo del 40 %, el ecosistema empieza a comportarse como una sabana, perdiendo su resiliencia.

Calor extremo y sequías prolongadas afectan a la región

Las zonas con menos del 60 % de bosque registran un aumento promedio de 3°C durante la estación seca, llegando a 4°C en áreas críticas. Este calentamiento se acompaña de una reducción del 25 % en las precipitaciones, 11 días menos de lluvia por temporada y una disminución del 12 % en la evapotranspiración. Los periodos secos se extienden y las lluvias se vuelven más intensas y concentradas.

“Los bosques deben entenderse como infraestructura climática”, afirma Luiz Aragão, investigador del INPE, quien advierte que la degradación del ecosistema impacta negativamente la economía y la agricultura regional.

La agricultura y la economía sufren por el cambio climático local

El vapor que libera la Amazonía viaja miles de kilómetros, sosteniendo la producción agrícola en zonas lejanas. La interrupción de este ciclo agrava el estrés hídrico y las temperaturas extremas, afectando el rendimiento de los cultivos. La FAO destaca que la vegetación nativa es esencial para estabilizar los ciclos del agua y mitigar riesgos climáticos para los agricultores.

Una pérdida de bosque equivalente a la superficie de España

Entre 1985 y 2024, la Amazonía perdió cerca de 520.000 km² de vegetación nativa, una cifra comparable al área de España. En 2024 se deforestaron más de 6.300 km². Este fenómeno se agrava con el calentamiento global, que superó los 1,5°C respecto a la era preindustrial, aumentando la vulnerabilidad ante incendios y alteraciones climáticas.

La restauración forestal es la única alternativa para revertir la degradación, aunque es un proceso lento y costoso. Recuperar la selva ayudaría a restaurar servicios vitales como la regulación térmica y el secuestro de carbono antes de que los daños sean irreversibles.

¿Podrá la restauración salvar el clima amazónico?

Los datos científicos insisten en la urgencia de proteger y regenerar la Amazonía para evitar un colapso ambiental que impactaría no solo a la región, sino a todo el continente. El futuro del ecosistema y la estabilidad climática dependen de acciones inmediatas y coordinadas.

La voz del país

Somos un medio de comunicación colombiano comprometido con informar de manera oportuna, responsable y transparente sobre los acontecimientos que marcan la realidad del país y del mundo.