Hace unos días, la protagonista de ‘El diablo viste a la moda’, Anne Hathaway (1982), anunció en sus redes que estaba esperando a su tercer hijo junto a su esposo, el también actor Adam Shulman (1981). La historia de amor de ellos dos comenzó hace casi dos décadas y hoy son uno de los matrimonios más consolidados de Hollywood.
Un flechazo en medio de la tormenta
Antes de que Hathaway encontrara la estabilidad que goza junto a su pareja, la actriz atravesó una de las experiencias más difíciles de su vida sentimental. A los 21 años, inició una relación con el empresario italiano Raffaello Follieri. Lo que más la cautivó de él fueron los relatos sobre la fundación que dirigía, dedicada a mejorar la calidad de vida de niños que vivían en condiciones de extrema pobreza en distintos países.
Sin embargo, la relación terminó abruptamente cuando Follieri fue arrestado por fraude y otros delitos. Hathaway, devastada, se encontró sola y en el peor momento de su vida. Fue entonces cuando conoció a Adam Shulman, un actor y joyero que la ayudó a sanar.
“Él llegó en el momento justo, cuando más necesitaba a alguien en quien confiar”, dijo Hathaway en una entrevista.
Casi dos décadas de amor
La pareja se casó en 2012 y desde entonces han formado una familia sólida. Tienen dos hijos y ahora esperan el tercero. Shulman, aunque menos conocido que su esposa, ha sido un apoyo constante en su carrera y vida personal.
La historia de Anne y Adam es un recordatorio de que, incluso en los momentos más oscuros, puede surgir un amor inesperado que transforme todo.