Por primera vez en la historia reciente del país, los miembros de la cúpula de las Fuerzas Militares y de Policía no asistieron al discurso del Presidente de la República en el tradicional desfile militar del 20 de julio. Este lunes, los oficiales de insignia de la Policía, el Ejército, la Armada y la FAC salieron de la tarima principal del desfile tras acompañar al presidente Gustavo Petro en el reconocimiento de las tropas.
Inesperadamente para la mayoría de asistentes –aunque el Ministerio de Defensa aseguró después que se trataba de un acuerdo entre la cúpula y su comandante en Jefe– los generales y almirantes salieron de la zona de Ciudad Bolívar, donde se organizó el desfile. Una media hora después, Petro volvió a la tarima y pronunció un discurso claramente dirigido a sus bases políticas, en el que insistió en su polémica tesis de que el ganador de las presidenciales fue su candidato, el derrotado senador Iván Cepeda.
Las versiones encontradas
De inmediato, en medios y redes sociales empezó la discusión sobre las razones de lo que algunos catalogaron inicialmente como un “desplante” de la cúpula. La versión que dio el mismo Petro, a través de su cuenta de ‘X’, fue que el retiro de los generales había sido consensuado: “Porque lo acordé con la cúpula, porque la Fuerza Pública no debe participar en política”, escribió el mandatario.
Por su lado, el Ministerio de Defensa señaló: “Tal como lo dispuso el señor Presidente de la República @PetroGustavo, semanas antes de este evento, una vez finalizado el desfile militar y policial, la Fuerza Pública se retiró del lugar para dar paso a las actividades programadas por la Presidencia de la República, garantizando así su carácter no deliberante y su neutralidad política”.
La inconformidad de los altos mandos
Más allá de la versión oficial, altas fuentes de la Fuerza Pública ya venían señalando la existencia de inconformidad por la anunciada intención del presidente Petro de utilizar el foro del 20 de julio –que históricamente ha representado el mayor escenario de acercamiento de las tropas con la ciudadanía– para tratar de poner en tela de juicio el resultado de las elecciones del 21 de junio.
Como se recordará, fue esa misma inconformidad de los altos mandos, transmitida al ministro de Defensa, Pedro Sánchez, la que llevó a este último a sostener un encuentro con el saliente jefe de Estado para dejar en claro que los resultados de las urnas y la consiguiente entrega del poder el próximo 7 de agosto no estaban en discusión, a pesar del discurso público que tras la derrota ha sostenido Petro a lo largo de las últimas semanas.
Tradicionalmente, la cúpula permanece en la tarima hasta que concluye la intervención del presidente. Incluso teniendo en cuenta las explicaciones conocidas, la politización de la fiesta patria no es un escenario deseable.
Un general retirado, que prefirió mantener su nombre en reserva, señaló que la decisión de retirar a la cúpula antes del discurso presidencial rompe con una tradición de décadas y podría sentar un precedente peligroso para la relación entre el poder civil y las Fuerzas Armadas.