Las baterías de los vehículos eléctricos que dejan de ser aptas para la movilidad aún pueden seguir prestando servicio durante años. Con esa premisa, la empresa canadiense Moment Energy inauguró en Vancouver una planta especializada en reacondicionar estos sistemas para darles una segunda vida en aplicaciones de almacenamiento energético, un proyecto que busca impulsar la economía circular y responder al creciente consumo de electricidad.
La instalación, considerada una megafábrica, tiene como objetivo procesar millones de baterías usadas, transformándolas en soluciones de almacenamiento que pueden ser utilizadas en hogares, industrias o redes eléctricas. De esta manera, se extiende la vida útil de los componentes y se reduce la demanda de materias primas para fabricar nuevas baterías.
Estos sistemas para darles una segunda vida en aplicaciones de almacenamiento energético. Foto: iStock