El Departamento de Estado de los Estados Unidos publicó este lunes 20 de julio un informe titulado 'Cuba, la capital del comunismo del siglo XXI', en el que analiza la influencia de la revolución cubana en América Latina. El documento menciona a Colombia en varios pasajes, destacando la relación del presidente Gustavo Petro con el grupo guerrillero M-19 y el apoyo de Cuba al Ejército de Liberación Nacional (ELN).
La mención directa a Gustavo Petro
En el capítulo 'La exportación de la revolución', el informe señala que 'las huellas de esta era de terror respaldado por Cuba todavía son visibles en la política latinoamericana actual. El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, integró el M-19'. La referencia se da en el contexto de los campamentos de entrenamiento cubanos y la toma de la embajada dominicana en Bogotá en 1980, donde guerrilleros del M-19 entrenados en Cuba retuvieron a diplomáticos, incluido un embajador estadounidense.
Cuba como centro de la subversión regional
El documento asegura que durante casi siete décadas Cuba ha librado una 'campaña sostenida de subversión' contra Estados Unidos, infiltrando incluso altos niveles del gobierno estadounidense. También sostiene que la isla ha entrenado y armado a 'decenas de miles de guerrillas de izquierda', supervisando insurgencias violentas en múltiples continentes.
En contraste con todos los demás aspectos del Estado fallido de Cuba, este modelo generó un éxito notable. Durante más de medio siglo, esta pequeña nación insular con una economía crónicamente deficiente ha operado en el centro de una vasta red hemisférica.
El apoyo cubano al ELN y otros grupos
El informe detalla que Cuba respaldó fervientemente a las guerrillas colombianas, en particular al ELN, lo que provocó una ruptura de relaciones entre ambos países tras la toma de la embajada dominicana. Además, señala que desde 1959, Cuba apoyó a grupos armados en Venezuela, Perú, Brasil, Paraguay, Argentina y el Caribe.
Influencia ideológica más allá de lo militar
El Departamento de Estado afirma que el principal éxito de Cuba no ha sido militar, sino ideológico, al impulsar un marxismo basado en el rechazo a Estados Unidos y Occidente. Este modelo ha influido en movimientos como las Panteras Negras, Weather Underground y Antifa, y ha considerado la transformación política de EE. UU. como un objetivo central de su política exterior.