Levantarse a las 5 de la mañana se ha vuelto una especie de insignia de éxito en redes sociales y libros de superación personal. Sin embargo, según el psicólogo Alfredo Rodríguez, catedrático especializado en sueño y bienestar laboral, esa costumbre tiene poco sustento científico para la mayoría de las personas.
El impacto en los ritmos circadianos
Forzar al cuerpo a activarse a las 5 de la mañana rompe los ritmos circadianos naturales, explica el experto. Los bostezos frecuentes pueden reflejar un descanso de mala calidad, lo que a largo plazo podría afectar la salud física y mental.
Madrugar a las 5 de la mañana se volvió una especie de insignia de éxito en redes sociales y libros de superación personal. Pero según el psicólogo Alfredo Rodríguez, esa costumbre tiene poco sustento científico para la mayoría de las personas.