La discusión sobre el lugar donde se llevará a cabo la posesión del presidente electo, Abelardo De La Espriella, comenzó a tomar forma en el Congreso. El 20 de julio se radicaron varias proposiciones para autorizar que la ceremonia pueda realizarse fuera de Bogotá, específicamente en una guarnición militar que sea designada por el mandatario electo, y los autores ya han recibido el respaldo de varias colectividades.
Un debate que nació de una declaración
El debate surgió después de que De La Espriella anunció, días después de su elección, que su intención era asumir el cargo en una instalación militar y no en la plaza de Bolívar o la Casa de Nariño, como ha ocurrido tradicionalmente. La propuesta encontró resistencia desde el Gobierno. En un pronunciamiento reciente, el presidente Gustavo Petro señaló que “los cuarteles militares y policiales están bajo mis órdenes hasta el momento que el nuevo presidente jure”.
El pulso en el Congreso
A partir de ese momento, la discusión se trasladó al Congreso. Tanto Senado como Cámara tendrán que autorizar que el acto protocolario se desarrolle fuera de la capital y para ello las fuerzas políticas ya se están moviendo. En paralelo, el Gobierno radicó la tarde del lunes una proposición para que esa solicitud sea rechazada y la posesión se mantenga en Bogotá.
Popayán, el escenario que suena con fuerza
Entre los lugares que ha mencionado el presidente electo figura el Cantón Militar José Hilario López, en Popayán. La elección de ese escenario responde, según ha explicado, a la situación de orden público que enfrenta el Cauca, donde las disidencias de ‘Iván Mordisco’ mantienen una fuerte presencia armada. En esa región también se desarrolla la ‘Operación Perseo’, con la que las Fuerzas Militares buscan recuperar el control del cañón del Micay.
Un ataque con dron enciende las alarmas
Sin embargo, el componente de seguridad cobró mayor relevancia el pasado viernes. Ese día, el Ejército informó que un helicóptero estacionado en el Cantón Militar ‘José Hilario López’ fue blanco de un ataque con un dron que transportaba un artefacto explosivo, el dispositivo cayó sobre un búnker ubicado dentro de la instalación, pero no detonó.
Ese episodio da cuenta de los desafíos que implicaría realizar una posesión presidencial en una guarnición militar ubicada en una de las zonas del país con mayor presión de los grupos armados. De concretarse esa posibilidad, las autoridades tendrían que desplegar un esquema de seguridad con medidas técnicas y operacionales reforzadas para garantizar el desarrollo del acto protocolario.
Sin instrucciones oficiales hasta ahora
Fuentes consultadas dentro de las Fuerzas Militares señalaron que, hasta el momento, no existe ninguna instrucción oficial relacionada con un eventual operativo para la posesión del presidente electo, Abelardo De La Espriella en una guarnición militar. Según explicaron, toda la planeación de seguridad para este tipo de eventos corresponde a la Casa Militar de la Presidencia, entidad encargada de definir el dispositivo, el lugar, los horarios y las coordinaciones con las demás instituciones una vez exista una decisión oficial.
Un esquema de seguridad por anillos
De acuerdo con las mismas fuentes, cuando la Casa Militar emite los lineamientos, se activa un esquema de seguridad por anillos. El primero queda bajo la coordinación de la Policía y la Casa Militar, encargadas de la protección más cercana al jefe de Estado; la Unidad Nacional de Protección (UNP) despliega un esquema para funcionarios e invitados, mientras que el Ejército asume, por regla general, el tercer anillo y el control del perímetro externo de la instalación donde se desarrolla el acto.
Las fuentes consultadas también coincidieron en que, de concretarse la posesión de Abelardo De La Espriella en una instalación militar, se trataría de un hecho sin precedentes en la historia reciente del país.
Sin embargo, insistieron en que por ahora no existe ninguna orden de alistamiento ni requerimientos operacionales dirigidos a las unidades militares, por lo que cualquier preparación dependerá de las decisiones que adopte la seguridad presidencial una vez se defina el lugar donde se realizará la ceremonia.