En el marco del Día Internacional del Perro, surge una duda frecuente: ¿los perros pueden sufrir de ansiedad y depresión? La respuesta corta es sí; los caninos experimentan alteraciones emocionales complejas que afectan su bienestar físico y conductual. Sin embargo, identificar estas señales a tiempo y aplicar el tratamiento adecuado es clave para devolverles la tranquilidad.
¿Qué provoca ansiedad y depresión en los perros?
De acuerdo con investigaciones de la Universidad de Helsinki y expertos en etología canina, más del 70% de los perros presentan comportamientos vinculados a la ansiedad y el estrés en algún momento de su vida. Entre los principales factores identificados se encuentran:
- Cambios drásticos en la rutina, mudanzas o alteraciones del entorno.
- Pérdida de un compañero humano o de otra mascota (duelo canino).
- Falta de estimulación física y mental (sedentarismo y aburrimiento).
- Sensibilidad auditiva a ruidos fuertes como pirotecnia o tormentas.
- Traumas pasados, aislamiento prolongado o falta de socialización temprana.
Los expertos recomiendan mantener estímulos y rutinas estables para las mascotas, así como consultar al veterinario ante cualquier cambio de comportamiento persistente.