Un caso que estremece a Colombia
Colombia no sale del horror ante las atrocidades que poco a poco se revelan sobre el vil asesinato de María Camila Potosí, de 21 años y con ocho meses de gestación, cuya bebé, extraída de manera violenta, fue hallada sin vida tras la captura de los presuntos responsables.
Este desgarrador caso se suma a los recientes feminicidios de Marcela Gómez Sepúlveda, hallada en un costal en el norte de Cali, y de Jennifer Estrella Guevara Córdoba, encontrada en un lote baldío del sur de la ciudad. Más allá de estos hechos que enlutan al país, se percibe un ambiente social que ha propiciado el escalamiento de la sevicia contra las mujeres.
La paradoja del empoderamiento femenino en el Valle del Cauca
Así lo advierte la reconocida psicóloga, escritora y columnista Gloria Hurtado, quien en diálogo con EL TIEMPO analizó los factores culturales y psicosociales que alimentan esta ola de violencia de género.
Para Hurtado, si bien la mujer vallecaucana es reconocida a nivel nacional por su carácter independiente y de avanzada, también ha sido históricamente una de las más golpeadas por la violencia.
La mujer vallecaucana es atrevida, de vanguardia y arriesgada; hay una herencia cultural e idiosincrásica muy marcada. Paradójicamente, el empoderamiento femenino está produciendo una gran angustia masculina. El hombre inseguro siente que pierde poder porque ya no encuentra a una mujer sumisa, sino a una igualada con derecho a decir 'no me parece' o 'no me gusta'.
La especialista también señaló que la respuesta social ante estos crímenes, como las velatones y las movilizaciones, refleja una herida colectiva que exige acciones estructurales, no solo punitivas, sino educativas y culturales para desmontar los imaginarios que naturalizan la violencia contra la mujer.