Un operativo sin precedentes en el escenario político nacional se evidenció con el cruce de opiniones entre el presidente Gustavo Petro y la representante a la Cámara, Jennifer Pedraza, en torno al caso del exministro de Hacienda, Ricardo Bonilla.
El conflicto inició cuando el jefe de Estado calificó a Bonilla como un 'preso político', lo que generó críticas inmediatas por parte de Pedraza, quien cuestionó esa postura.
En respuesta, el presidente Petro acusó a la congresista de haber abandonado sus convicciones iniciales para alinearse con posturas neoliberales, señalando que 'se mueven por sus conveniencias políticas'.
'Se mueven por sus conveniencias políticas', afirmó el presidente Gustavo Petro en medio del intercambio con Jennifer Pedraza.
Este episodio refleja la creciente polarización en la política colombiana y la importancia de las redes sociales como escenario para debates y confrontaciones entre figuras públicas.