Las pequeñas y medianas empresas (pymes) siguen siendo el corazón de la economía colombiana. Representan más del 95 por ciento del tejido empresarial, generan cerca de dos de cada tres empleos del país y mantienen en funcionamiento buena parte de la actividad productiva. Sin embargo, detrás de ese protagonismo se esconde una realidad menos alentadora: muchas apenas logran sobrevivir y muy pocas consiguen crecer.
Cifras que encienden las alarmas
- Solo el 24% de las microempresas presenta una salud financiera favorable.
- Menos de un tercio de las pymes creadas en 2019 seguía operando cinco años después.
- Apenas el 6,8% logró ascender a una categoría empresarial superior.
A estos desafíos tradicionales ahora se suman otros igual de importantes, como la digitalización, la protección frente al fraude, la gestión de riesgos y la necesidad de acceder a nuevas herramientas tecnológicas para ganar competitividad.
El crecimiento sostenible dependerá cada vez más de combinar crédito, tecnología, productividad y resiliencia.