Muchos caleños siguen sufriendo por los olores fétidos que desde hace varias semanas se perciben en zonas del sur, oriente y parte del norte de la ciudad. A pesar de lo compleja que resulta esta situación, el origen de estos hedores sigue siendo un tema con poca claridad y muchas hipótesis. Pese a las inspecciones y acciones adelantadas por las autoridades ambientales de la región, el misterio sobre la procedencia de las emanaciones continúa.
Más de 40 días sin lluvias: la teoría más fuerte
Desde la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) indican que los malos olores obedecen a una combinación de factores ambientales, hidroclimatológicos y de saneamiento. Por esta razón, consideran que 'no pueden atribuirse a una sola causa, pero una muy probable es la ausencia de lluvias y la materia orgánica en descomposición dentro de los canales donde no está circulando agua de lluvia'.
Uno de los principales factores es que el Valle del Cauca, y particularmente Cali, completa ya más de 40 días sin lluvias significativas. Esta condición reduce el caudal de los ríos y canales, disminuye la capacidad de dilución de las aguas y, sumada a las altas temperaturas, acelera la descomposición de la materia orgánica, favoreciendo la generación de gases como el sulfuro de hidrógeno y el metano, responsables de los olores ofensivos.
A este planteamiento se suma que ríos como el Cauca registran caudales inferiores a los promedios habituales para esta época del año, lo que 'reduce aún más la capacidad natural de dilución de las cargas contaminantes que llegan a los cuerpos de agua'.
En la ciudad existen aproximadamente 99.87 kilómetros de canales de aguas lluvias, distribuidos en 56 estructuras administradas y mantenidas por Emcali. Sin embargo, muchos de estos canales —que fueron construidos para conducir aguas lluvias— reciben de manera indebida aguas residuales domésticas. A esta situación se suma la disposición inadecuada de residuos sólidos y materia orgánica por parte de algunos ciudadanos, lo que incrementa los procesos de descomposición y la generación de olores.
Monitoreo permanente y llamado a la ciudadanía
La CVC mantiene un monitoreo permanente de la calidad ambiental y trabaja de manera articulada con las autoridades competentes para identificar las fuentes de emisión y promover las acciones necesarias para su mitigación. Asimismo, hace un llamado a la ciudadanía para evitar arrojar residuos a los canales y denunciar las conexiones erradas de aguas residuales, ya que la protección de los cuerpos de agua es una responsabilidad compartida.
No obstante, el funcionario señala que las inversiones en saneamiento que se vienen ejecutando —como el diseño de la segunda fase de la PTAR de Cañaveralejo y otras obras de infraestructura ambiental— contribuirán a mejorar la calidad del agua y a reducir este tipo de problemáticas en el mediano y largo plazo.