La palabra tsunami o sunami proviene de las siglas japonesas 'tsu', que significa 'puerto' o 'bahía', y 'nami', que significa 'ola'. En todo el mundo se ha adoptado este término nipón para referirse a un fenómeno que consiste en la llegada de una serie de olas que se precipitan hacia la costa.
¿Cómo se forma un tsunami?
Estas olas pueden ser provocadas por grandes terremotos que tienen lugar cerca o debajo del océano, erupciones volcánicas, deslizamientos submarinos de tierra, deslizamientos terrestres de grandes volúmenes de escombros, detonaciones nucleares submarinas e incluso el impacto de un meteorito de grandes dimensiones.
Los tsunamis consisten en una serie de olas que pueden producirse a lo largo de horas e incluso días, y que se precipitan hacia la costa como una marea que crece muy rápidamente, genera poderosas corrientes y se extienden tierra adentro generando grandes daños materiales. A menudo toman la forma de paredes de agua que pueden alcanzar la costa en periodos de entre 5 y 60 minutos.
El tsunami más impactante de la historia
Aunque el 80% de estos fenómenos se forman tras un terremoto, no siempre es la primera causa. El tsunami de mayor impacto registrado ocurrió en 2004 en el océano Índico, con olas de hasta 30 metros que dejaron más de 230.000 víctimas en 14 países.