Un mensaje de auxilio de un uniformado tras el ataque a la subestación de Policía de Betoyes, en Tame (Arauca), revela la magnitud de la ofensiva del Eln: 'Necesitamos apoyo, la estación está totalmente destruida, extremar medidas de seguridad. Los heridos tienen esquirlas en todo el cuerpo'. En menos de 24 horas, la guerrilla ejecutó atentados simultáneos en Arauca y Chocó, dejando cuatro militares y policías muertos, un civil fallecido y varios heridos.
Ataque con 'tatucos' en Betoyes
El episodio más reciente ocurrió la tarde del lunes en Betoyes, donde integrantes del Frente de Guerra Oriental del Eln atacaron la subestación de Policía con 'tatucos', explosivos artesanales lanzados a distancia. La acción causó la muerte de dos patrulleros y una mujer, además de herir a ocho policías y un soldado. El director de la Policía, general William Rincón, calificó el hecho como un 'vil y despiadado ataque' y anunció operativos para capturar a los responsables.
Retenciones masivas en Chocó
Horas antes, en la vía entre Quibdó y Carmen de Atrato (Chocó), el Eln interceptó dos vehículos de transporte público y retuvo a 45 pasajeros, incluidos menores de edad, bloqueando un corredor vial clave. Cuando el Ejército avanzó para liberarlos, fue atacado con explosivos, dejando dos soldados muertos y cinco heridos.
Preparativos para más ataques en Arauca
En Puerto Rondón (Arauca), tropas del Ejército hallaron varios lanzadores de explosivos improvisados listos para ser usados contra bases militares. El descubrimiento evitó nuevos ataques, pero evidenció la planificación de acciones ofensivas en la región.
Una estrategia coordinada y un mensaje político
La secuencia de ataques refleja una estrategia que combina atentados contra la Fuerza Pública, uso de explosivos y restricciones a la movilidad civil. Expertos en conflicto armado consultados por EL TIEMPO señalan que el Eln suele incrementar sus acciones armadas al final de un gobierno para demostrar capacidad militar y enviar mensajes a la administración entrante, buscando fortalecer su posición en eventuales negociaciones.
Históricamente, el Eln ha incrementado la intensidad de sus acciones armadas durante la recta final de los gobiernos como una forma de demostrar capacidad militar y enviar mensajes políticos a la administración entrante.