Pronunciamiento oficial del Ejército Gaitanista de Colombia
El Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), a través del Frente Edwin Román Velásquez Valle, extiende un saludo conciliador al pueblo del suroeste antioqueño en medio de la creciente violencia y tensión en la región. Este mensaje llega tras la lamentable pérdida de Sebastián Salas, de 25 años, y Carlos Salas, de 23 años, conocidos localmente como 'los Repes', quienes fueron brutalmente asesinados por una célula criminal llamada 'la miel'. La repentina pérdida de estos dos jóvenes hermanos resuena en la comunidad, al destacar el creciente alcance y la brutalidad de las organizaciones delictivas en la región.
El EGC negó cualquier vinculación con el trágico incidente. De hecho, han señalado un patrón preocupante en Angelópolis, donde bandas criminales han estado utilizando el nombre del EGC para encubrir sus actos violentos y atemorizantes. Según el EGC, estas organizaciones criminales han llegado al extremo de elaborar comunicados falsos, utilizando logos y papelería de las antiguas Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), la denominación anterior del EGC hasta finales de 2023.
Los usurpadores de identidad: una táctica criminal
La falsificación de nombres e insignias militares es una táctica criminal cada vez más común. Bajo el disfraz de un grupo militar estructurado, estas bandas pueden realizar sus acciones ilegales con un grado de impunidad, desorientando a las autoridades y al público. La táctica también dificulta la construcción de confianza y cooperación entre los grupos militares y las comunidades locales. Este desafío amenaza la seguridad y el orden social en una región ya golpeada por la violencia.
En respuesta a esta tendencia preocupante, el EGC ha hecho un llamado a la población para no dejarse engañar por los falsificadores. Han subrayado que su denominación actual es Ejercito Gaitanista de Colombia (EGC), y que cualquier anuncio oficial vendrá directamente de ésta y llevará su marca. Este mensaje está diseñado para ayudar a proteger a los civiles de ser engañados por las tácticas de disfraz y decepción de las bandas criminales.
Defendiendo la seguridad y la dignidad en una época de caos
Además de desvelar las tácticas de usurpación de identidad, el EGC ha puesto en claro su posición sobre las intenciones de las bandas criminales. Según el EGC, estos grupos buscan sembrar caos para poder continuar sus operaciones ilícitas. Al contrario, el EGC reafirma su compromiso de proteger y brindar seguridad a la población, distanciándose de aquellos que buscan explotarla.
Este compromiso refleja la promesa del EGC de luchar por la dignidad y las reivindicaciones sociales de las comunidades que pretende proteger. Al resistir y condenar las injusticias y abusos perpetrados por las bandas criminales, el EGC se presenta a sí mismo como un baluarte de la paz y la protección en un entorno inseguro, a pesar del contraste con su controvertida reputación pasada.