Un operativo mensual que prioriza la seguridad
Un promedio de 16.246 árboles fueron podados cada mes durante el último año en Bogotá, una cifra con la que la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) busca fortalecer la seguridad en el espacio público y mantener la salud del arbolado urbano en la ciudad. Las intervenciones son ejecutadas a través de las cinco empresas prestadoras del servicio público de aseo, bajo criterios especializados y supervisión permanente.
Las actividades son ejecutadas por personal capacitado y cuentan con supervisión permanente de ingenieros forestales, quienes verifican el cumplimiento de los criterios técnicos establecidos para cada intervención.
Armando Ojeda, director de la UAESP, destacó que los equipos de trabajo implementan protocolos especializados de seguridad que incluyen cerramientos, señalización y medidas de prevención para proteger tanto a la comunidad como al arbolado.
Poda vs. tala: diferencias clave según la normativa
De acuerdo con lo estipulado en el Decreto único para el Sector Ambiente 646 de 2025, la poda es una acción de manejo orientada exclusivamente a retirar ramas secas, deterioradas o en malas condiciones para fortalecer la planta, a diferencia de la tala, que implica la remoción definitiva y total del individuo arbóreo.
Las empresas de aseo de la ciudad realizan visitas programadas para recortar los árboles, con el objetivo de evitar accidentes por la caída de ramas, mejorar la iluminación y cuidar la salud de la naturaleza urbana.