A las 9:54 de la mañana del lunes festivo, un avión Hércules C-130 matrícula 1016 de la Fuerza Aérea Colombiana se precipitó a tierra a 1,5 km del aeródromo de Puerto Leguízamo, Putumayo, minutos después de despegar. Transportaba 128 personas, entre tripulación y tropas del Ejército y la Policía, dejando un saldo de al menos 66 muertos y 57 heridos.
El avión cubría la ruta Puerto Leguízamo-Puerto Asís y había llegado horas antes desde Bogotá con 11 tripulantes, combustible y dos camionetas de la Armada. En Puerto Leguízamo abordaron tres pelotones con 115 soldados y dos patrulleros, muchos de ellos jóvenes en servicio militar obligatorio.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, confirmó que la aeronave estaba en condiciones técnicas para volar y la tripulación debidamente capacitada. Además, descartó indicios de un ataque por parte de grupos armados ilegales, aclarando que las detonaciones escuchadas en videos se produjeron por la munición transportada que explotó tras el incendio.
Los primeros reportes oficiales indicaron 48 heridos, cifra que fue actualizándose hasta llegar a 57, con la mayoría atendida en centros médicos de Puerto Leguízamo, Puerto Asís, Bogotá y Florencia. La operación de rescate contó con apoyo de Defensa Civil, bomberos, Armada, y múltiples aeronaves médicas para evacuar a los afectados.
Videos grabados por habitantes de la zona mostraron una columna de humo y el traslado de soldados heridos en motocicletas y vehículos particulares antes de la llegada de los organismos de socorro, evidenciando el compromiso de la comunidad en la emergencia.
La Fiscalía General Penal Militar y Policial abrió una investigación para esclarecer las causas del siniestro, mientras un equipo especializado ya se encuentra en la zona para indagar el accidente. El comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo López, expresó solidaridad con las familias y destacó la transparencia y responsabilidad en la gestión del caso.
El avión siniestrado, entregado a Colombia en 2020 pero fabricado en 1983, es un modelo C-130H fabricado por Lockheed Martin, utilizado para transporte táctico pesado, clave para movilizar carga y personal en zonas de difícil acceso.
“No hay indicios de un ataque por parte de actores ilegales. La aeronave se encontraba en condiciones de aeronavegabilidad y la tripulación estaba debidamente cualificada”, afirmó el ministro de Defensa Pedro Sánchez.
“Nos enluta y nos exige a actuar con total responsabilidad, humanidad y transparencia. Desde el primer momento se dispuso el despliegue de todas nuestras capacidades para asegurar el área, atender a los afectados y acompañar a sus familias”, señaló el general Hugo López, comandante de las Fuerzas Militares.