Tras dos días de infierno, el mortífero incendio que azota al sur de España, específicamente en la provincia de Almería, evoluciona favorablemente. La conflagración, que ha dejado 12 muertos, bajó su intensidad, mientras cientos de bomberos continúan las labores de extinción.
Un paisaje de cenizas y esperanza
Paredes ennegrecidas, vegetación reducida a cenizas y casi todos los vecinos evacuados. La localidad de Bédar, epicentro del destructivo incendio que dejó 12 fallecidos en el sur de España, parece un pueblo fantasma, mientras los bomberos trabajan con la esperanza de controlar pronto las llamas.
La imagen de las llamas extendiéndose por una ladera con una casa en primer plano, tras un incendio forestal que causó la muerte de al menos 12 personas cerca de Bedar, Almería, refleja la magnitud de la tragedia.
El incendio, que mantuvo en vilo a toda la región, ahora muestra signos de mejora. Las autoridades esperan que en las próximas horas se pueda dar por controlado, aunque las labores de extinción continúan sin descanso.