La transformación del Bronx da un paso muy importante con la entrega de sus nuevas zonas verdes. A través de la iniciativa 'Raíces del Renacer', la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Fundación Gilberto Alzate Avendaño (FUGA) lideran una jornada para devolverle la naturaleza al corazón de la capital con casi 1.998 metros cuadrados de jardines.
Este gran proyecto para la ciudad avanza a paso firme: está a punto de terminar su primera etapa, pues se encuentra a menos del 10 por ciento de su culminación, y ya arrancó la financiación y el inicio de la segunda fase. Con esto, el megaproyecto del Distrito, que abarca una recuperación integral de 34.884 metros cuadrados, se perfila como la nueva Casa de las Industrias Culturales y Creativas.
La plazoleta de la Avenida Caracas: epicentro del cambio
La plazoleta de la Avenida Caracas, un espacio de 2.580 metros cuadrados que servirá de entrada principal al complejo y que conectará de forma directa con el Metro de Bogotá, es el escenario de este cambio. En este punto se destinaron 1.170 metros cuadrados exclusivos para el diseño paisajístico, donde la comunidad y las instituciones sembraron cerca de 200 plantas y árboles nativos o adaptados a las condiciones urbanas.
Un contexto de transformación social
Esta intervención ocurre además en un contexto de profunda transformación social. A una década de la intervención de la antigua 'L', el fenómeno de habitabilidad en calle se redujo notablemente en la zona céntrica de la ciudad. Aunque el último censo oficial registró un total de 10.478 habitantes de calle en la capital con un desplazamiento hacia localidades periféricas, la disminución de esta problemática en el corazón de Bogotá facilita hoy la consolidación de estos megaproyectos y la recuperación del espacio público.
Las especies que fortalecen el nuevo pulmón verde
La apuesta general del sector incluye la incorporación de más de 13.700 especies de cobertura vegetal, 273 arbustos, 93 árboles nativos y 17 palmas. Cada especie cumple una labor para mejorar el entorno: las azaleas y fucsias atraen a las aves locales y llenan de color el espacio; los helechos nativos ayudan a recuperar la tierra intervenida y protegen la biodiversidad; mientras que las lavandas, lirios de páramo, vincas verdes, acantos, liriope verde y pennisetum pony aportan texturas, cobertura y resisten el clima de la calle.
Cerca de 200 plantas y árboles nativos o adaptados serán sembrados en la plazoleta de la Avenida Caracas.