El gobierno interino de Venezuela, encabezado por la presidenta Delcy Rodríguez, convocó este martes al embajador de Irán para entregarle una nota de protesta formal. La cancillería venezolana exigió 'el cese de toda alusión o comparación que menoscabe la dignidad, la soberanía, la institucionalidad o el buen nombre' del país, tras lo que calificó como 'expresiones despectivas e impropias sobre las instituciones y autoridades' venezolanas por parte de Teherán.
El origen de la controversia
Aunque las autoridades venezolanas no especificaron a qué declaraciones se referían, fuentes diplomáticas apuntan a recientes dichos del ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi. En una entrevista divulgada en redes sociales, Araqchi afirmó que Irán 'no es Venezuela', en aparente alusión al rápido operativo con el que Estados Unidos derrocó al presidente Nicolás Maduro en enero pasado y puso al gobierno encargado de su lado.
Un posible viraje en la alianza bilateral
El llamado a consultas al embajador iraní podría marcar un cambio significativo en los vínculos entre Caracas y Teherán, que han sido aliados fieles desde que el difunto presidente Hugo Chávez asumió el poder en 1999. En las últimas décadas, ambos países forjaron una relación cercana basada en 'enemigos comunes', como Estados Unidos, y firmaron acuerdos en los sectores petroquímico, minero, de salud y de educación, cuyos contenidos nunca se hicieron públicos.
Este episodio se produce en un contexto de restablecimiento de relaciones entre Venezuela y Estados Unidos, rotas desde 2019. Tras la captura de Maduro en enero, la presidenta interina Delcy Rodríguez ha impulsado un acercamiento con Washington, lo que podría estar generando tensiones con Irán, uno de los principales aliados del anterior régimen.