La novedad es fácil; lo difícil es la permanencia
Hay quienes creen que la intimidad se acaba cuando desaparece la novedad. Es una idea comprensible, aunque equivocada. La novedad es fácil; lo difícil es la permanencia. Cualquiera puede sentir mariposas durante los primeros meses de relación. Lo verdaderamente extraordinario es encontrar a la misma persona años después y descubrir que todavía quedan territorios por explorar.
Fuegos artificiales que se apagan
La cultura moderna ha convertido el deseo en una especie de fuegos artificiales: mucho ruido, mucho brillo y poca duración. Se exalta el comienzo porque el comienzo es cinematográfico. Todo es promesa. Todo es expectativa. Todo es posibilidad. Pero la vida real ocurre después, cuando llegan las cuentas, los hijos, los horarios imposibles, los dolores de espalda, los medicamentos, los desencantos y las pequeñas manías que nadie mostró antes.