Casi tres meses después del accidente del avión Hércules ocurrido en Puerto Leguízamo (Putumayo), en el que murieron 69 integrantes de la Fuerza Pública, 56 familias de las víctimas que no contaban con una vivienda propia accederán a una solución habitacional. Esto es posible gracias a una estrategia articulada entre el Gobierno Nacional, Caja Honor y otras entidades.
La tragedia ocurrió el 23 de marzo, cuando la aeronave transportaba a 126 uniformados. Entre los fallecidos se encontraban seis tripulantes de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, dos policías y 61 soldados.
El papel de Caja Honor en la solución habitacional
Según informó la Caja Promotora de Vivienda Militar y de Policía (Caja Honor), 51 de las familias beneficiadas recibirán una solución habitacional a través del Fondo de Solidaridad administrado por la entidad. Este mecanismo está destinado a apoyar a los familiares de integrantes de la Fuerza Pública fallecidos en cumplimiento de su deber y a personal en condiciones de especial vulnerabilidad.
La Caja de Honor es reconocida como la entidad financiera del sector defensa en Colombia. Su propósito es administrar los aportes y cesantías de los miembros de la Fuerza Pública con enfoque en vivienda y servicios financieros.
Las cinco familias restantes y la articulación con otras entidades
Las cinco familias restantes accederán al beneficio mediante una articulación liderada por Caja Honor con la Corporación Matamoros y otras organizaciones. De acuerdo con la entidad, los uniformados fallecidos en estos casos no se encontraban afiliados al sistema al momento de su muerte.
Detrás de cada solución de vivienda hay una familia que encuentra tranquilidad, estabilidad y una nueva oportunidad para reconstruir su proyecto de vida. Este es un homenaje concreto a quienes entregaron todo por Colombia.
En el evento también participó la viceministra de Vivienda, Ciudad y Territorio, Aydee Marsiglia Bello. Allí se anunciaron nuevas iniciativas dirigidas a integrantes de la Fuerza Pública y a la población veterana.