Los legisladores europeos dieron este miércoles su visto bueno definitivo a unas normas migratorias más estrictas, que otorgarán a las autoridades poderes de detención mucho más amplios y permitirán la creación de centros de deportación fuera del bloque.
Un voto en medio del endurecimiento migratorio
El voto tuvo lugar en un contexto de endurecimiento de la política migratoria de los gobiernos europeos y avances electorales de la extrema derecha en todo el continente.
La ley necesita ahora, para entrar en vigor, el visto bueno formal de los Estados miembros, que ya la respaldaron provisionalmente.