Cerca de 700.000 niños padecen desnutrición aguda grave en Sudán del Sur, la forma más letal de hambre, mientras el conflicto, los desplazamientos y las inundaciones empujan a varias zonas del país hacia una situación de hambruna, advirtió este martes la organización humanitaria Save the Children.
La ONG alertó de un rápido deterioro de la situación en distintas regiones, especialmente en el estado de Jonglei, donde numerosas familias se han visto obligadas a alimentarse de hojas, nenúfares recolectados en zonas pantanosas y semillas reservadas para la siembra, tras meses de violencia que han dificultado la llegada de ayuda humanitaria.
Una crisis que se agrava día a día
En el informe, Save the Children detalla que 2,2 millones de menores de cinco años necesitan tratamiento por desnutrición aguda. La inseguridad alimentaria afecta a 6 de cada 10 personas en el país, una de las naciones más jóvenes del mundo, reconocida internacionalmente como independiente en 2011.
La situación es crítica. Las familias están recurriendo a medidas desesperadas para sobrevivir, y sin una intervención inmediata, la hambruna podría ser una realidad en varias zonas del país.
La organización hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para aumentar la financiación humanitaria y permitir el acceso sin restricciones a las zonas más afectadas, especialmente en medio de la temporada de lluvias que agrava las inundaciones y dificulta aún más la distribución de alimentos.