En una movida sin precedentes, el Gobierno de Gustavo Petro firmó la Resolución 0961 de 2026, que delimita y declara el bioma amazónico colombiano como reserva de los recursos naturales renovables con carácter definitivo. La medida, anunciada horas antes de la posesión del nuevo presidente Abelardo de La Espriella, protege 483.283,55 kilómetros cuadrados, equivalentes al 42% del territorio continental del país.
Un blindaje que trasciende gobiernos
La decisión, firmada por la ministra encargada Irene Vélez Torres, abarca la totalidad de Caquetá, Putumayo, Amazonas, Guainía, Guaviare y Vaupés, además de porciones de Meta, Vichada, Cauca y Nariño. En total, son 61 municipios los que quedan bajo esta protección especial, lo que impide nuevas concesiones mineras y de hidrocarburos en la región.
- 48,3 millones de hectáreas protegidas de forma permanente.
- La medida no afecta los proyectos extractivos ya contratados.
- Se suma a la reciente delimitación del páramo Cruz Verde–Sumapaz.
El impacto en la comunidad y el futuro extractivo
Aunque la resolución es un hito ambiental, deja en pie los contratos ya firmados, lo que genera dudas sobre su efectividad real. Organizaciones sociales y ambientales celebran el avance, pero advierten que la presión sobre los ecosistemas amazónicos continuará mientras existan proyectos activos.
Es un paso histórico para la protección de la Amazonía, pero la lucha no termina aquí: debemos asegurar que los proyectos existentes no se expandan y que las comunidades sean las verdaderas guardianas del territorio.