Un ícono del cine y la política en el mercado inmobiliario
La mansión situada en Cayo Vizcaíno, Florida, conocida por ser el escenario de la película ‘Scarface’ protagonizada por Al Pacino, ha sido puesta a la venta por un precio de 237 millones de dólares (aproximadamente 201,7 millones de euros). Esta propiedad también funcionó como la ‘Casa Blanca de invierno’ durante la presidencia de Richard Nixon, quien utilizó su helipuerto especialmente construido para su estancia.
John Devaney, fundador de United Capital Markets, adquirió la mansión por 15 millones de dólares y compró terrenos adyacentes por otros 15 millones mucho antes del auge inmobiliario que ha convertido a la zona en un refugio para multimillonarios internacionales.
Características exclusivas para un selecto mercado
- La propiedad cuenta con cinco dormitorios y siete baños.
- Se extiende sobre 2,38 acres (9.600 metros cuadrados) con 862 pies de costa en la bahía de Vizcaíno.
- Incluye un helipuerto capaz de recibir megayates, adaptándose a futuras tecnologías como aviones eléctricos.
- Ofrece vistas panorámicas hacia la bahía, el centro de Miami, Coconut Grove y Coral Gables.
Devaney destaca que la ubicación es ideal para los amantes de la navegación, pues permite un acceso rápido tanto al océano como a la bahía, una ventaja frente a otras residencias de lujo en la región.
El auge del mercado inmobiliario de lujo en Florida
El precio de venta de esta mansión rompe con los estándares previos en Miami y busca superar récords de propiedades emblemáticas en Estados Unidos, como el ático adquirido por Ken Griffin en Manhattan por 238 millones de dólares.
El mercado inmobiliario en la zona ha experimentado un crecimiento acelerado, impulsado por la llegada de multimillonarios como Mark Zuckerberg, quien compró una mansión por 170 millones de dólares en la isla de Indian Creek.
John Devaney, con una trayectoria en la negociación de bonos hipotecarios y gestión de activos, planea vender esta propiedad para adquirir una residencia frente al mar más modesta donde creció, mientras su hija Corinne colabora en la gestión de su cartera inmobiliaria y proyectos relacionados.
“No hay nada como esta propiedad en todo Miami. Para quienes disfrutamos de la navegación y poseemos grandes yates, tenemos acceso al océano y a la bahía más rápido que nadie.” – John Devaney