El cuidado facial actual ha encontrado en el ácido tranexámico un ingrediente fundamental para el tratamiento de la hiperpigmentación. Este compuesto, tradicionalmente utilizado en el ámbito médico, se ha consolidado en la industria del skincare debido a su eficacia para reducir manchas y mejorar la uniformidad cutánea.
Su popularidad radica en que, a diferencia de otros ácidos, no es fotosensibilizante, lo que permite su uso seguro tanto en rutinas de día como de noche, incluso durante la primavera.
Así lo explica la farmacéutica Izaskun Ruiz Amestoy, directora de formación de Skin Perfection by Bluevert, quien destaca la versatilidad del ácido tranexámico para tratar el melasma sin causar irritación ni aumentar la sensibilidad solar.