Faena revive barrios olvidados con proyectos icónicos
Alan Faena, empresario argentino de 62 años, ha logrado transformar áreas deterioradas en ciudades clave como Buenos Aires y Miami. Su intervención en Puerto Madero convirtió una zona portuaria en una de las más exclusivas, mientras que en Miami impulsó el Faena District, un epicentro cultural y de lujo. Ahora, su mirada está puesta en West Chelsea, Nueva York, con la intención de devolverle su brillo y dinamismo.
Un hotel que combina simbolismo, arte y maximalismo
El Faena New York, inaugurado en septiembre de 2025, destaca por su diseño audaz que integra pieles, colores vibrantes y elementos simbólicos como cristales y figuras místicas. El lobby, denominado 'la catedral', alberga murales de artistas como Diego Gravinese y referencias a la cultura neoyorquina, incluyendo un mural de Keith Haring que rememora los años 80.
Faena busca que el hotel sea más que un espacio de lujo: pretende que funcione como un centro cultural abierto a residentes y visitantes, similar al modelo implementado en Miami, con restaurantes y locales de ocio que fomenten la vida nocturna y cultural.
El futuro del lujo según Alan Faena
Para Faena, el lujo tradicional está agotado y se limita a materiales costosos y fórmulas repetitivas. Su visión apuesta por la emoción, la sorpresa y la experiencia sensorial a través de la luz y el color. A largo plazo, proyecta expandir la marca Faena globalmente, con planes de abrir hasta 20 hoteles en colaboración con la cadena Accor, incluyendo uno potencial en Madrid.
“El lujo actual está agotado y solo se performa. Nosotros ofrecemos la voz de la emoción y la sorpresa.”
¿Cómo influirá el nuevo liderazgo de Nueva York en estos proyectos?
Consultado sobre la llegada de Zohran Mamdani a la Alcaldía de Nueva York, Faena expresó su esperanza de que se mantenga el espíritu de crecimiento basado en el talento y la innovación. Su proyecto tiene una visión a 20 y 30 años, buscando ser parte del mito y la vitalidad que caracteriza a la ciudad.
Faena también destaca que su hotel busca integrar a la comunidad neoyorquina más allá del lujo exclusivo, promoviendo espacios culturales accesibles que fomenten la interacción local.