Detrás de las cifras de afiliación al inicio de 2026, se esconde una realidad que enciende las alarmas en el sector de la protección social en Colombia. Según el último informe de la Asociación Nacional de Cajas de Compensación Familiar (Asocajas), correspondiente al primer trimestre de 2026, el empleo formal dependiente avanza a un ritmo sumamente lento, del 1,6 por ciento anual. Si bien esto representa la incorporación de 135.000 nuevos trabajadores, alcanzando un promedio mensual de 8,53 millones, la cifra resulta insuficiente para absorber la demanda laboral del país.
Un crecimiento que no alcanza
En contraste, el promedio de trabajadores independientes que cotizan de manera voluntaria creció un acelerado 11,3 por ciento (llegando a 250.000), reflejando que el mercado laboral se está volcando con fuerza hacia modalidades de trabajo por cuenta propia y un entorno de alta informalidad, donde los aportes estables y de largo plazo son escasos.
La estructura del empleo se precariza
Para el gremio, la estructura del empleo se está precarizando, sostenida financieramente de forma casi exclusiva por el sector público y algunas grandes empresas. La atomización empresarial, con una creciente concentración de aportantes en microempresas de baja contribución, pone en jaque la sostenibilidad de los subsidios que otorgan las cajas de compensación familiar.