El régimen de excepción en El Salvador, implementado en marzo de 2022 por el presidente Nayib Bukele, cumple cuatro años bajo un marco que suspende garantías constitucionales y ha generado preocupación internacional.
Un operativo sin precedentes que pone en jaque los derechos humanos
Según el informe reciente de Amnistía Internacional, durante el último año se han registrado detenciones masivas y arbitrarias, además de una creciente criminalización hacia los defensores de los derechos humanos.
- El régimen de excepción suspende garantías constitucionales desde marzo de 2022.
- Se reportan detenciones masivas y arbitrarias que afectan a la población civil.
- Defensores de derechos humanos enfrentan criminalización y persecución.
- El modelo represivo se ha consolidado durante el año 2025, según Amnistía Internacional.
Estas acciones han generado alertas sobre el verdadero alcance del régimen, cuestionando si su objetivo es garantizar la seguridad o si se trata de una estrategia de represión política.
El Salvador consolidó en 2025 un 'modelo represivo' bajo la extensión de un régimen de excepción, marcado por detenciones masivas y la criminalización de defensores de derechos humanos. — Amnistía Internacional