Un triunfo largamente esperado
Alexander Zverev (3 del mundo) terminó por fin con su particular maldición este domingo en París y ganó su primer título del grand slam, al conquistar Roland Garros tras vencer en la final a Flavio Cobolli (14 ATP) por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7 (5/7) y 6-1.
La estrella alemana de 29 años invirtió 4 horas y 16 minutos para doblegar al italiano de 24 años, evitando más sorpresas en el cierre de una edición llena de ellas.
El camino hacia la gloria
Era la cuarta vez que Zverev jugaba una final de uno de los cuatro grandes del calendario tenístico y en las tres anteriores había terminado derrotado: Abierto de Estados Unidos 2020 ante Casper Ruud, Roland Garros 2024 contra Carlos Alcaraz y Abierto de Australia 2025 frente a Jannik Sinner.
"He vivido los mejores momentos de mi carrera en esta pista, pero también los peores momentos. Perdí aquí una final del grand slam hace dos años. Pero por fin la historia tiene un final feliz".
En esta ocasión, todo se le puso pronto de cara, primero con la baja por lesión del campeón de las dos anteriores ediciones, Alcaraz, y con las eliminaciones inesperadas del número uno mundial, Sinner, y de Novak Djokovic, ganador de 24 títulos del grand slam, ya en la primera semana del torneo.
Final con cabeza fría
En la final, ante un Cobolli que estaba más descansado porque superó las semifinales sin jugar por enfermedad de su rival, mantuvo la cabeza fría incluso después del golpe anímico de los dos sets perdidos, que alargaban su espera.
La primera manga había sido un paseo para Zverev, que con tres quiebres de servicio en la misma se la llevó por 6-1 en 39 minutos. Pero en la segunda, Cobolli reaccionó y con un break para ponerse 4-3, tomó una ventaja que no desperdició hasta el 6-4 de ese parcial.
La batalla seguía muy nivelada en el tercer set, con intercambios largos y ambos cumpliendo con su servicio, hasta que con un 5-4 a favor Zverev logró el break que le dio el 6-4. En el cuarto set, especialmente disputado, Cobolli logró prolongar el suspense tras un pulso que decidió en el tie-break.
Pero en el quinto, Zverev apagó el incendio, se escapó pronto 4-0, con dos quiebres de servicio incluidos, para terminar cerrando el partido con un inapelable 6-1.
"Te lo mereces. Estoy feliz por ti, pero triste porque estuve cerca. ¡Déjame ganar la próxima vez!", pidió Cobolli a su amigo Zverev después del partido.
Tras los pasos de Becker y Graf
Con este título, Alemania conquista un territorio tradicionalmente hostil. En la 'Era Open' (desde 1968) solo había triunfado allí de la mano de Steffi Graf, coronada seis veces en el cuadro femenino, la última de ellas en 1999. Para encontrar los anteriores títulos alemanes en el torneo masculino de Roland Garros hay que remontarse muchísimo en el palmarés, hasta los años 1930, con Gottfried von Cramm (1934, 1936) y Henner Henkel (1937).
El último título masculino del grand slam para un tenista alemán se remontaba a hace 30 años, cuando Boris Becker conquistó el Abierto de Australia en 1996. En el siglo XXI, el tenis alemán solo había festejado en los grand slam con los éxitos de Angelique Kerber en Australia (2016), Estados Unidos (2016) y Wimbledon (2018).
Como en el caso de Zverev, el torneo femenino también había coronado el sábado a una tenista que no había ganado hasta ahora ningún grand slam, la rusa Mirra Andreeva (19 años), que siguió la final masculina como espectadora.