La escasez de lluvias provocada por el fenómeno de El Niño ha llevado a Colombia a una situación crítica: el país completa 15 días consecutivos sin alcanzar el nivel de embalses necesario para alejar el riesgo de un apagón. La senda de referencia, establecida por la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg), marca la cantidad de agua que debe almacenarse diariamente para garantizar el suministro eléctrico, y el incumplimiento de esta meta enciende las alarmas.
El colchón de seguridad se perdió el 8 de julio
El pasado 8 de julio, los embalses descendieron al 78%, ubicándose por debajo del 78,37% que la Creg había fijado como mínimo para ese día. Desde entonces, el sistema no ha logrado recuperarse, manteniendo las reservas hídricas por debajo del umbral de seguridad. Esta situación, según expertos, podría situar al país en zona de riesgo de desabastecimiento si no se toman medidas urgentes.
Caer por debajo de este umbral podría situar al país en zona de riesgo de desabastecimiento.
El análisis, realizado por la periodista económica Lina Quiroga Rubio, destaca que la falta de lluvias es el principal factor detrás de esta crisis. Aunque el gobierno ha implementado planes de contingencia, la persistencia del fenómeno climático mantiene la presión sobre el sistema eléctrico nacional.