A diario, Bogotá atiende cientos de casos de hurto y vandalismo del alumbrado público. Por esta razón, el Distrito avanza en una estrategia de renovación del modelo del sistema hacia uno más inteligente, capaz de detectar fallas en tiempo real, prevenir daños y fortalecer la seguridad ciudadana mediante el uso de tecnología.
Cada luminaria vandalizada o robada, según la Uaesp, representa un costo superior a 1,3 millones de pesos en promedio. La estrategia busca combatir el hurto y vandalismo del alumbrado de la ciudad.
Un piloto que prende la alerta
La iniciativa, que se encuentra en fase piloto, contempla la instalación de sensores y sistemas de monitoreo que permiten a las autoridades identificar de inmediato cualquier anomalía, desde una falla técnica hasta un intento de robo. Esto no solo reduce los tiempos de respuesta, sino que también disuade a los delincuentes.
Este sistema inteligente nos permitirá pasar de una atención reactiva a una preventiva, ahorrando recursos y mejorando la percepción de seguridad en las calles.
El proyecto se suma a otras medidas de seguridad en la capital, como los contratos de bonos de éxito y el uso de redes sociales para combatir prácticas ilegales, en un esfuerzo integral por proteger el espacio público y la inversión de la ciudad.