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Amen Ramen: el restaurante que formó parte de una revolución gastronómica en Chapinero Alto

Noticia Amen Ramen: el restaurante que formó parte de una revolución gastronómica en Chapinero AltoCon un ramen muy bogotano, Isaac Monroy se convirtió en el se...

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Foto: La voz del país

Noticia Amen Ramen: el restaurante que formó parte de una revolución gastronómica en Chapinero AltoCon un ramen muy bogotano, Isaac Monroy se convirtió en el segundo chef en apostarle al ‘sancocho japonés’ en Colombia. Así nació su restaurante.Amen Ramen Foto: Amen RamenLink María Jimena Delgado DíazPERIODISTA25.05.2026 16:17 Actualizado: 25.05.2026 16:28 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Una casa con ladrillos rojos y angostos, ubicada en Chapinero Alto, ha visto atravesar sus muros a familias desde los años 50. Su puerta de madera maciza y clarita, rodeada por un arco blanco, desde hace una década ha notado algo extraño. Entran tantas personas por ella al día que, a veces, pierde la cuenta. Antes, quienes pasaban del marco principal, era solo una familia colomboitaliana. Ahora son muchas más las personas que entran al lugar. Algunos lo hacen un par de veces a la semana o al mes.El día en que los nazis declararon la guerra al arte: la historia detrás de Arte degenerado, la exposición que quiso ridiculizar a Picasso y Van GoghEntre tantos visitantes, la casa siempre nota que el chef Isaac Monroy es el más constante y que al igual que 14 personas, usa siempre delantal negro. Todos trabajan en Amen Ramen, el restaurante que desde 2016 habita el primer piso de esta construcción con un estilo un poco colonial y que se instaló ahí, sin saber que ese sector se convertiría en uno de los lugares más importantes de la escena gastronómica de Bogotá.Amen Ramen Foto:Amen Ramen “Llegamos a Chapinero de la nada. En ese momento, no era un barrio gastronómico. Solo era el epicentro de la fiesta gay en Bogotá. Todo este sector, entre la 13 y la Caracas, alrededor de Lourdes, era reconocido por eso. En ese entonces, ya había sitios como Minimal y Salvo Patria, pero eran propuestas pequeñas y muy distintas entre sí”, Cuenta Isaac Monroy y agrega: “Nosotros llegamos por pura casualidad. Se dio una sinergia rarísima. Abrimos Amen Ramen, en la Carrera 6 #53-51, en mayo de 2016 y, poco a poco, empezamos a ver que otros chefs medianamente reconocidos comenzaban a llegar al barrio para abrir sus restaurantes”.Totó la Momposina llevó el chinchorro y la atarraya al mundo: hoy Colombia le dice adiósA la movida se sumaron Mesa Franca, Insurgentes, Mistral. No fue una estrategia colectiva. Solo fue una época en la que los chefs jóvenes, que acababan de llegar de estudiar y trabajar en Francia, Estados Unidos, Asia y más, bucaban un hogar. Cada uno llegó por su lado, en parte porque los arriendos eran muy baratos.“Todos estábamos obsesionados con usar producto local, con construir algo creativo y con aprender cómo se manejaba un restaurante. Nos llamábamos para preguntar cosas básicas: ‘¿Cómo se paga esto?’, ‘¿Qué hacemos con los impuestos?’, ‘¿Cómo se tramita tal cosa?’ Al final terminamos siendo muy amigos y se creó una escena increíble que convirtió a Chapinero en el barrio gastronómico que es hoy”, cuenta Monroy, el mismo chef que puso la cuota asiática, diferente y llamativa en la escena que empezó a engendrarse hace una década.Amen Ramen Foto:Amen Ramen En lo que se enfocó Monroy fue en el ramen bogotano y local. Recién había llegado de Nueva York y de trabajar en Ivan Ramen con Ivan Orkin, quien presume hacer el mejor ramen del mundo sin ser japones. “Siempre estuve envuelto en la alta cocina, en restaurantes de tres estrellas Michelin en Europa y Estados Unidos, pero me cansé del estilo de vida. Trabajaba 16 horas al día, seis días a la semana. Me encantaba la técnica y el producto, pero no quería matarme así toda la vida. Quería tener familia, tener vida. Aunque, irónicamente, ser emprendedor terminó dándome todavía menos tiempo libre”, confiesa una de las mentes que está detrás de Amen Ramen y quien se enamoró del ‘sancocho japones’ porque eso, o tacos, era lo que comía luego de jornadas de trabajo eternas.Ed Sheeran se convierte en el hombre orquesta en su 'Loop Tour': así conquistó Bogotá con una guitarra, un pedal y su grandiosa vozPor eso, al volver a su natal Bogotá, la respuesta fue casi obvia. En la capital no había restaurantes especializados en ramen. Wok tenía un plato de este tipo, pero no era un lugar que se enfocara en el platillo. Luego de escoger su especialidad, el mayor problema que encontró Monroy fue que la gente asociaba su miso, verduras, carne muy bien sazonada y su toque colombiano, con sopas Maruchan. Llegaban al restaurante y desde la cocina, el chef escuchaba: “¿25 mil pesos por un ramen? Si yo me compro un Maruchan por mucho menos”.Más equivocada no podía ser la comparación entre los fideos empacados al vacío en forma cuadrada con un Amen Ramen que lleva Shoyu Tare, condimento a base de salsa de soya encargado de darle al ramen su sabor salado, profundo y umami; caldo y dashi, aguacate, huevo; acedera, una planta de sabor ácido y alimonado; kombu, un alga marinada; y pollo o cerdo asado.La idea de crear recetas asiáticas, pero a la colombiana vino de la trayectoria de Monroy en Estados Unidos. En dónde los conceptos de: ‘sostenibilidad’, ‘producto local’ y ‘cocina orgánica’ empezaron a tomar fuerza. “Y eso encajaba mucho con la filosofía japonesa del terroir. En Japón la cocina depende completamente de lo que produce cada región: hay lugares donde el pulpo es mejor, otros donde las ostras son mejores, otros donde el pollo es increíble. Todo gira alrededor del producto local. En esa época no había miso en Bogotá, así que empezamos a producirlo nosotros. No había buenos fideos y aprendimos a hacerlos. No había quien hiciera baos ni gyozas, entonces los fabricamos nosotros. La necesidad terminó siendo la madre de la creatividad”, dice quien se formó en The Culinary Institute of America.Amen Ramen Foto:Amen Ramen Cocinar un ramen profundamente bogotano al principio fue complicado. Los comensales, que buscaban técnicas e ingredientes internacionales, ni se daban la oportunidad de probar propuestas nuevas, mientras que los fundadores de Amen Ramen seguían convencidos en traer la técnica de la alta gastronomía a una comida comfort y más democrática. Una década después, la percepción ha cambiado. Siguen reemplazamos muchos ingredientes japoneses por equivalentes locales y eso es lo que más encanta, porque se traduce en calor de hogar en cada bocado.'Pensé que había perdido 10 años de mi vida en la facultad de Medicina': la anatomía musical de Jorge Drexler, entrevista exclusiva de revista BOCASLa sensación reconfortante y profundamente conectada con sabores familiares para los locales se nota en los huevos marinados que cocinan en aguardiente con arroz. También en la catara, un producto amazónico derivado de la yuca brava que tiene notas de salsa de soya, salsa de pescado y aceite de oliva. O en los Fideos tonkotsu que requieren un caldo cocinado durante 48 horas y que lleva tusa de maíz, huasca, para lograr un perfil que evoca un poco al ajiaco.Por una década Amen Ramen le ha dado vida a esa casa de ladrillos angostos y naranjas, se ha dado el lujo de experimentar hasta llegar a un Bao de lengua muy bien logrado con tocineta, cebolla caramelizada y mayowasabe; Gyosas de pipian, con costilla de res, papa criolla, ají de maní y ponzu de hierbas; o postres tan extraños y creativos que llenan de preguntas al comensal, pero que se resuelven en el primer bocado. El Xian bing, que se prepara con plátano maduro rostizado, nibs de cacao, titoté (concentrado o sofrito de coco, típico de la cocina del Caribe colombiano) y helado de vainilla.Un día no ha sido suficiente para celebrar la gran creación de Isaac Monroy, por eso se ingenió un menú especial que estará disponible durante lo que queda de mayo. Las dos estrellas de la carta son el Amen steak tartare, preparado con steak bavette madurado, crudites, mayowasabe, pimienta Szechuan, papitas fosforito de wasabe; y la mazorcada okonomiyaki, que lleva bollito de maiz negro, maiz dulce tatemado, chorizo artesanal, lechuga parrillada, queso costeno , allioli de ajo negro casero, ajonjoli.María Jimena Delgado DíazPeriodista Cultural@mariajimena_delgadod Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Conforme a los criterios de Saber más Temas relacionadosRamen SugerenciasBOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.Registrate

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