Ante el nuevo Congreso de la República, el presidente Gustavo Petro pronunció lo que, según él, fue su último discurso como jefe de Estado. En su intervención, el mandatario negó rotundamente que exista una crisis en seguridad y economía, contradiciendo las alertas de diversos expertos y sectores de la oposición.
Insistencia en un supuesto fraude electoral
El presidente comenzó su discurso insistiendo, sin presentar pruebas, en un supuesto fraude en las elecciones presidenciales, en las que Abelardo De La Espriella derrotó a su candidato. Esta afirmación fue una respuesta al llamado que le hizo el expresidente del Senado, Lidio García.
Las palabras de Petro provocaron fuertes rechiflas entre los nuevos miembros del Legislativo, quienes manifestaron su descontento con las acusaciones sin fundamento del mandatario saliente.
Un balance de gestión cuestionado
A lo largo de su alocución, Petro presentó un panorama optimista de su gestión, destacando avances en materia social y económica. Sin embargo, sus afirmaciones contrastan con los indicadores actuales y las advertencias de analistas sobre el deterioro de la seguridad y el estancamiento económico.
No hay crisis en seguridad ni en economía. Hemos logrado avances significativos que deben ser reconocidos
La sesión se desarrolló en un ambiente tenso, marcado por los reclamos de la oposición y la defensa cerrada del gobierno. El nuevo Congreso asume con el reto de garantizar la gobernabilidad en medio de un clima político polarizado.