La instalación del Congreso para el periodo 2026-2030 dejó una sorpresa mayúscula: Honorio Henríquez, del Centro Democrático, se alzó con la presidencia del Senado al obtener 56 votos frente a los 46 de Alfredo Deluque, el candidato del gobierno electo. La alianza entre uribistas y petristas, impensable semanas atrás, le dio la victoria a Henríquez y encendió las alertas sobre la capacidad del presidente electo Abelardo De La Espriella para articular su agenda legislativa.
Un revés en el Capitolio que obliga a recomponer fuerzas
Aunque De La Espriella cuenta con el respaldo de partidos como Centro Democrático, Liberal, Conservador, ‘la U’, Cambio Radical y Salvación Nacional —más de 70 votos en Senado y más de 100 en Cámara—, la elección de Henríquez evidenció fisuras en la coalición oficialista. El voto secreto permitió que varios parlamentarios cambiaran su decisión en el último momento, lo que representa el primer tropiezo legislativo del mandatario electo antes de su posesión el 7 de agosto.
La democracia tuvo la grandeza de dejar atrás viejas heridas... Ningún Presidente fortalece las instituciones cuando las desacredita sin pruebas.
El llamado a respetar los resultados electorales
En su discurso de despedida, el senador Lidio García hizo un vehemente llamado al presidente Gustavo Petro para que respete los resultados electorales y advirtió que el Legislativo no debe ser un apéndice del Ejecutivo. La advertencia resuena en un contexto donde la relación entre la Casa de Nariño y el Congreso estuvo marcada por escándalos de corrupción que llevaron a prisión a expresidentes del Senado y altos funcionarios.
Las prioridades legislativas: seguridad, justicia y una reforma tributaria urgente
El nuevo Congreso deberá tramitar iniciativas clave para enfrentar las crisis que hereda De La Espriella. Los primeros proyectos en llegar serán en materia de seguridad, justicia y economía. Entre ellos, una reforma tributaria que busca aliviar las finanzas nacionales. Aunque el Pacto Histórico es la bancada más numerosa en ambas cámaras, sus 56 votos en Senado no serían suficientes para bloquear las iniciativas del oficialismo.
El reto de mantener mayorías sin acuerdos bajo la mesa
De La Espriella y su ministro del Interior designado, Rodrigo Lara, han prometido un relacionamiento diferente con el Congreso, sin acuerdos ocultos. Sin embargo, la elección de Henríquez demuestra que la disciplina de partido no será suficiente. Ahora, la puja se trasladará a las mesas directivas de las comisiones, donde las séptimas y las económicas serán decisivas para el futuro de la agenda legislativa.