En el marco del foro 'Antioquia Impacta y Transforma', organizado por EL TIEMPO en alianza con Teleantioquia, Comfama, el Área Metropolitana del Valle de Aburrá y la Alcaldía de Medellín, se realizó el panel 'Antioquia y Medellín, una fuerza que transforma'. El espacio, moderado por Ernesto Cortés, reunió a líderes de entidades clave para analizar cómo la asociatividad y la focalización de problemas comunes han cimentado el progreso de la región.
La asociatividad como ADN regional
Juliana Velásquez, directora de ProAntioquia, abrió el conversatorio señalando que en Antioquia las entidades se concentran en la articulación de sectores, entendiendo que las visiones compartidas aceleran el logro de objetivos. Iván Mauricio Pérez, responsable de Estrategia y Proyectos de Comfama, reforzó esta idea: 'En todas las acciones que nosotros hacemos, lo natural es aliarnos'. Recordó que hace tres años convocaron a 40 líderes para diseñar una estrategia emergente para el departamento, y citó la anécdota de un embajador de España que justificaba trabajar con Antioquia porque 'hay una institucionalidad para trabajar en conjunto'.
Proyectos que transforman: Hidroituango y el Área Metropolitana
Isabel Cristina Cardozo, secretaria general de la Sociedad Hidroituango, destacó que el megaproyecto es un ejemplo de apuesta al largo plazo, superando obstáculos como la inseguridad y la falta de vías. 'Hidroituango es una empresa con propósito, creada para aportar desarrollo al territorio', afirmó. Por su parte, Paula Andrea Palacio, directora del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, explicó cómo la entidad agrupa a 10 municipios en torno a visiones compartidas, como la economía circular, que permitió superar la crisis del relleno sanitario La Pradera en 2024.
El impacto en empleo y desarrollo económico
Iván Mauricio Pérez destacó cifras que reflejan el dinamismo regional: entre 2019 y 2024, el PIB de Antioquia creció un 50% más que el resto del país; de cada 100 empleos creados en Colombia entre 2024 y 2025, 20 fueron en Medellín y Antioquia. Además, el empleado promedio en la región gana 165.000 pesos más que en otras zonas. Sin embargo, advirtió sobre la persistente desigualdad: 'El GINI en Antioquia supera el 0.55, mientras que en países escandinavos es de 0.3. Debemos hacer esfuerzos más deliberados para equilibrar el bienestar'.
Retos y la relación con el Gobierno Nacional
Juliana Velásquez subrayó que el regionalismo antioqueño no implica negar los problemas: 'Estamos obsesionados con tener información pertinente para priorizar los retos'. Al final del panel, los participantes coincidieron en la necesidad de un Gobierno Nacional facilitador y articulado con las regiones. Paula Andrea Palacio pidió 'gobiernos comprometidos que piensen en el bienestar de los ciudadanos más allá de la campaña política'. Iván Mauricio Pérez añadió que se espera un gobierno que 'reconozca la experiencia desde los territorios'. Isabel Cardozo concluyó: 'Hidroituango no se concibe sin Estado; necesitamos un Gobierno que haga las mismas reflexiones que nosotros'.