Este miércoles finalizó la subasta de energías renovables con la adjudicación de contratos a 15 años para el suministro eléctrico del país. El Gobierno Nacional cerró el proceso con la asignación de 995 megavatios de generación solar y cerca de 100 megavatios en sistemas de almacenamiento con baterías.
Un salto tecnológico en la matriz energética
Al incorporar por primera vez tecnología de almacenamiento a gran escala en este tipo de procesos, el país no solo diversifica su matriz eléctrica, sino que reduce su exposición a la volatilidad del mercado y asegura mayor energía en firme frente a fenómenos de El Niño.
Con este resultado, la administración deja contratada e instalada una capacidad cercana a los 11.000 megavatios de nueva energía —entre proyectos en operación, en construcción y adjudicados— para que el próximo Gobierno garantice su entrada en funcionamiento.
Este es un paso firme hacia la transición energética y la seguridad del suministro. La inclusión de baterías marca un antes y un después en la confiabilidad del sistema.