La ceremonia de posesión de Abelardo De La Espriella como presidente de Colombia, celebrada este viernes 7 de agosto en la Arena USC de Cali, estuvo marcada por un profundo simbolismo religioso. Tras recibir la banda presidencial de manos del presidente del Congreso, Honorio Henríquez, el acto dio paso a un espacio interreligioso que reflejó la diversidad de creencias y el tono espiritual que caracterizó la jornada.
Bendición del avión presidencial
Incluso antes de la investidura, el mandatario solicitó a un sacerdote bendecir el avión presidencial, un gesto que anticipaba la importancia que la fe tendría durante toda la jornada.
El 'Aleluya' y el diálogo interreligioso
Tras el juramento, se abrió un espacio que comenzó con la interpretación del 'Aleluya' a cargo de Maia, seguido por las intervenciones de un rabino y un sacerdote, en lo que se presentó como un 'diálogo interreligioso'.
El rabino David Michaan abrió el espacio con palabras sobre 'la sabiduría del liderazgo': 'Hoy vivimos uno de los momentos más significativos de una Nación, la transmisión de mando no es solo un acto constitucional, sino un momento de esperanza, renovación y compromiso con el futuro. La tradición judía nos enseña que el verdadero liderazgo no se mide por el poder que se recibe, sino por el servicio que se brinda'.
El rabino también destacó que el liderazgo no puede ejercerse en soledad y concluyó con una oración y un '¡viva Colombia, viva Israel!', en sintonía con el acercamiento político entre ambos países, uno de los virajes del nuevo Gobierno.
Oraciones por el nuevo presidente
Luego fue el turno del pastor Eduardo Cañas, quien pidió a los asistentes ponerse de pie para orar: 'Revístelo de firmeza, de sabiduría, de justicia, pero también de humildad. Que sepa escuchar al Señor, que sea guardado de atentados terroristas y que el poder que hoy se le delega sea un llamado para servir a cada colombiano'.
El capellán de la Presidencia cerró el espacio religioso con otra oración: 'Dale sabiduría a Abelardo De La Espriella para discernir, humildad y capacidad de escucha. Fortaleza para servir, prudencia para decidir y un corazón dispuesto a buscar, por encima de cualquier interés, el bien de Colombia'.
El mensaje de la Iglesia católica
Monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente de la Conferencia Episcopal, recibió al nuevo Presidente en nombre de la Iglesia católica: 'Anhelamos sostener la esperanza y la alegría. Como creyentes, sabemos que la esperanza no es ingenuidad, sino la fuerza que nos impulsa a perseverar. Colombia ha demostrado que posee la capacidad de levantarse y continuar'.
La jornada dejó ver un gobierno que busca integrar la fe en sus actos oficiales, con un mensaje de unidad y esperanza para el país.