La delegación colombiana cumplió con las expectativas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe que terminan este domingo en Santo Domingo, República Dominicana. Con 89 oros, 96 platas y 75 bronces, el país se ubicó como escolta de México, que dominó con 164 títulos, y superó a Cuba, que quedó tercera con 50 oros. Sin embargo, el análisis deja luces y sombras que marcarán el camino hacia el próximo ciclo olímpico.
Un balance que supera la meta, pero evidencia la brecha con México
El resultado superó lo conseguido en San Salvador 2023 (87 oros) y Barranquilla 2018 (79 oros), pero la diferencia con México se amplió considerablemente: 75 oros de ventaja para los aztecas, frente a los 45 de la edición anterior. Para Paulo Villar, director deportivo del Comité Olímpico Colombiano (COC), la clave está en la priorización de recursos: 'Hay deportes que nos representan un rédito importante: gimnasia, ciclismo, patinaje, pesas. Los otros pierden con México, salvo Colombia'.
Mauricio Vargas, jefe de misión de Colombia, defendió la gestión pese a las limitaciones presupuestales: 'A pesar del tema presupuestal, se llevó a cabo una gran labor, porque solo nos ganó México. De resto, se superó a Cuba y a Venezuela, que siempre fueron los rivales'. No obstante, reconoció que 'la diferencia con México es alta, pero también hay que ver que ellos tienen mucho más presupuesto que nosotros'.
Las fortalezas que se mantienen y los deportes que preocupan
El ciclismo (9 oros), el patinaje (12), el bowling (7) y la gimnasia (4) volvieron a ser los motores del medallero. Sin embargo, figuras como Stefany Cuadrado y Kevin Quintero dejaron escapar oros en el keirin, su prueba favorita. En contraste, los deportes de combate evidenciaron una caída: el boxeo solo tuvo un finalista, y el judo, la lucha y el taekwondo aportaron un oro cada uno.
Los atletas necesitan unas condiciones diferentes. Los de combate tienen que medirse con otro de la misma talla, peso y nivel. Encontrar un sparring igual acá es difícil.
Ángel Barajas, la gran figura individual
El cucuteño Ángel Barajas se consolidó como el multimedallista de la delegación con cuatro oros y una plata, igualando a la bolerista María José Rodríguez. Su técnico, Jairo Ruiz, destacó el hito: 'Lo que se hizo en gimnasia fue histórico. De cuatro deportistas, tres fueron medallistas. El equipo está entre 19 y 20 años, son muy jóvenes, por eso nunca se había hecho'.
También brillaron Ronal Longa, primer colombiano en ganar los 100 metros planos; María Fernanda Murillo, en los 100 metros vallas; y Flor Denis Ruiz, con récord de los Juegos en lanzamiento de jabalina (67,34 metros). Los medallistas olímpicos Yeison López y Mari Leivis Sánchez cumplieron en pesas, mientras que nuevas figuras como Karen Mosquera y Julieth Rodríguez ratifican el poderío nacional en ese deporte.
Las deudas pendientes y el futuro inmediato
En los deportes de conjunto, el voleibol masculino hizo historia al ganar el oro por primera vez, y el rugby 7 sumó dos títulos. No obstante, el fútbol quedó en deuda: la rama femenina fue plata y la masculina se fue en blanco. El baloncesto y el béisbol no pasaron de actuaciones discretas.
La judoca Brenda Olaya, única oro en su disciplina, pidió mayor respaldo para los deportes de combate: 'Nos hace falta salir más, ir a competencias internacionales. Los otros deportistas de las demás disciplinas lo necesitan. Más trabajo, todo es un proceso y espero que para el ciclo sigan apoyando como lo vienen haciendo'.
Con el cierre de las justas, Colombia se ratifica como potencia regional, pero el reto es reducir la brecha con México y fortalecer las áreas que hoy muestran debilidades. El ciclo olímpico que se avecina será la prueba de fuego para convertir estas lecciones en resultados.