Dos días después de la instalación del Congreso 2026-2030, aún no se conoce cuál será el reparto de las curules en las comisiones del Senado. Todavía hay un fuerte pulso, heredado de las dificultades para definir la presidencia en el primer año. Esto hace que todavía no se conozca con total certeza cómo será el ambiente para el gobierno de Abelardo De La Espriella en los próximos cuatro años.
Avances y estancamientos en las negociaciones
De acuerdo con algunos de los compromisarios, ayer hubo importantes avances. Los partidos de gobierno e independientes lograron adelantar casi toda la tarea y ya definieron cómo será el reparto de sus miembros entre las distintas células legislativas. No hubo ‘humo blanco’ debido a que el Pacto Histórico sigue en discusiones internas sobre cómo se distribuirán. Como la principal colectividad de oposición no lo ha definido, no hay certidumbre completa.
Un mapa favorable, pero con oposición firme
Apenas se tiene la forma en que se distribuirán las células legislativas en la Cámara. Sin la otra mitad, solo se tiene una muestra de lo que podrá enfrentar el gobierno entrante frente al relacionamiento con el Legislativo y las implicaciones en el trámite de los proyectos bandera de la nueva administración. En primer lugar, se observa que dicha corporación volverá a ser más cercana al Presidente.
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