Al cierre de un cuatrienio que llegó al poder con la promesa de poner en el centro a las víctimas del conflicto armado y de avanzar en la implementación del Acuerdo de Paz, la Unidad para las Víctimas presentó un balance de su gestión. Las cifras muestran que el presupuesto de la entidad se duplicó, pero también evidencian que aún quedan millones de víctimas pendientes de ser indemnizadas.
La directora de la Unidad, Alix Dunieka Aguilar, conversó con EL TIEMPO sobre estos avances, los retos que persisten y el panorama que deja el Gobierno en materia de reparación integral. Además, se refirió a la decisión del presidente electo De La Espriella de eliminar varias consejerías, una medida que ha generado debate en el sector.
El impacto de la eliminación de consejerías
Aunque la directora no dio declaraciones directas sobre la medida, fuentes cercanas indican que la reestructuración podría afectar la coordinación interinstitucional en temas de víctimas. La Unidad para las Víctimas ha sido clave en la implementación de políticas de reparación, y cualquier cambio en el gabinete podría tener implicaciones en la continuidad de los programas.
Balance de gestión: avances y desafíos
La Unidad entregó su balance este lunes, 14 de julio. Entre los datos más destacados, se reveló que 800 personas se están declarando víctimas al día en Colombia, lo que evidencia la persistencia del conflicto armado. La directora Aguilar señaló: 'Es un reto gigante, porque nosotros no hablamos de un escenario de posconflicto, estamos hablando de un escenario en el marco del conflicto armado todavía. ¿Cómo reparas lo que todavía se está dañando, lo que se está deteriorando? Es difícil'.
Tenemos grandes retos. Sin embargo, la resiliencia y la resistencia de las víctimas es el poder más grande que tenemos en esta institución. Por supuesto, nosotros esperamos que esto no se pierda, esperamos que podamos seguir apostándole a la paz de este país.
La necesidad de reformas estructurales
La Contraloría estima que se necesitarían al menos 62 años para indemnizar a todas las víctimas. Ante esta proyección, la directora Aguilar propuso: 'Recursos, otras fuentes de financiación. Creo que la cooperación internacional puede jugar un papel muy importante ahí; eso fue parte de lo que me hizo falta en este corto tiempo que estuve como directora'.
Aguilar enfatizó que la cooperación debe transformar la forma como está invirtiendo los recursos en el país, y enfocarse en la materialización de acciones como reparación colectiva, retornos y reubicaciones, e indemnizaciones. 'Eso nos ayudaría mucho a disminuir este gran rezago que tenemos', concluyó.