El estadio Jaraguay de Montería fue el escenario de un debut arrollador de Atlético Nacional en la Liga BetPlay 2026-II, pero también de una jornada que quedará marcada por la violencia. El equipo dirigido por Lucas González dominó por completo a Jaguares y se fue al descanso con un contundente 3-0, gracias a los goles de Marlos Moreno, Andrés Sarmiento y Alfredo Morelos. Sin embargo, la fiesta deportiva se convirtió en caos a los 38 minutos, cuando se desataron graves enfrentamientos entre barras en la tribuna occidental.
Un primer tiempo perfecto del verdolaga
El partido comenzó con un Jaguares intentando sorprender, pero la respuesta de Nacional fue inmediata. Al minuto 7, una jugada colectiva entre Morelos y Marlos Moreno terminó con un zurdazo potente de este último para abrir el marcador. La superioridad táctica del equipo visitante se hizo evidente: al minuto 19, Mateus Uribe asistió de manera magistral a Sarmiento, quien definió con precisión para el 2-0. Antes del descanso, Morelos selló el 3-0 con una definición categórica, dejando sin respuestas a un Jaguares que apenas pudo inquietar con un remate de Darwin López.
Caos y suspensión en el Jaraguay
La violencia estalló en la tribuna occidental del estadio Jaraguay cuando el marcador ya era 3-0. La transmisión de Win Sports registró el lanzamiento de sillas y objetos contundentes, mientras los jugadores de Nacional se acercaron a las mallas para pedir calma. La Policía intentó intervenir, pero los enfrentamientos continuaron y decenas de aficionados, incluidas familias, invadieron el terreno de juego para protegerse. Ante la falta de garantías, el árbitro decidió suspender el partido y enviar a los equipos a los vestuarios.
La violencia no puede empañar el espectáculo del fútbol. Esperamos que las autoridades tomen medidas ejemplares contra los responsables de estos actos que afectan a toda la hinchada.
Se espera que en las próximas horas la Dimayor y la Policía Local entreguen un balance oficial sobre las sanciones y las consecuencias de estos disturbios. Mientras tanto, el triunfo deportivo de Nacional queda en segundo plano, opacado por una jornada que vuelve a poner en el centro del debate la seguridad en los estadios del país.