A pocos días del inicio de la Semana Santa, Barranquilla ha puesto en marcha un operativo sin precedentes para reforzar los controles contra la explotación sexual comercial infantil en los corredores turísticos de la ciudad. Este esfuerzo conjunto busca proteger a los menores en un periodo de alta ocupación hotelera y movimiento de turistas hacia las playas de la Costa Caribe.
El Grupo de Protección al Turismo y Patrimonio Nacional ha identificado puntos estratégicos donde se concentrarán las acciones preventivas. La estrategia incluye la capacitación y colaboración de hoteleros, administradores, recepcionistas y empleados de piso para crear una red sólida de corresponsabilidad y vigilancia.
El impacto en la comunidad es significativo, ya que la temporada alta trae consigo un incremento en la ocupación hotelera, lo que puede aumentar riesgos para la población infantil si no se toman medidas efectivas. Por ello, las autoridades han intensificado la vigilancia y los controles para garantizar entornos seguros para todos los visitantes y residentes.
“Es fundamental que todos los actores del sector turístico trabajemos unidos para proteger a los niños y niñas, especialmente en fechas donde la afluencia de personas es mayor”, afirmó un vocero de la Policía Nacional.