Una de las papas calientes que recibirá el nuevo Gobierno será un sistema de salud con unos estados financieros en cuidados intensivos, y cuya magnitud podría ser mucho más grave de lo que actualmente se conoce.
A pesar de los reportes sobre el enorme incremento en la deuda de las EPS en los últimos cuatro años, en especial en aquellas actualmente intervenidas por la administración del presidente Gustavo Petro, recién se conocen algunos estados financieros de Nueva EPS (la aseguradora más grande del país con 11,8 millones de usuarios), los cuales no solo son alarmantes e incluso peores de lo que expertos estimaban, sino que solo serían una parte del problema real.
Dado que aún no se conocen sus datos de 2025, mientras que las demás EPS ya han reportado datos parciales de 2026, la crisis financiera de la Nueva EPS es apenas un síntoma de un sistema de salud enfermo.
Las cifras reveladas esta semana todavía no muestran la magnitud real de la crisis de la aseguradora ni del sistema de salud. Hablan expertos.