Un CAI abandonado que vuelve a proteger a Engativá
Después de 12 años de inactividad, el CAI ubicado en la calle 80, barrio El Cortijo, reabre sus puertas para atender las demandas de seguridad de los habitantes del occidente de Bogotá. Esta infraestructura estratégica permaneció abandonada, generando un vacío en la respuesta policial y aumentando la percepción de inseguridad en la zona.
La alcaldía responde al clamor de la comunidad
El 19 de enero, el alcalde Carlos Fernando Galán, junto al secretario de Seguridad César Restrepo y la Policía Metropolitana, oficializó la puesta en funcionamiento del CAI. Galán destacó que la reapertura responde directamente a las solicitudes de los vecinos, quienes veían con frustración cómo la infraestructura se deterioraba sin uso.
“Teníamos esta infraestructura construida hace más de 10 o 12 años y estaba sin funcionar. Los voceros del sector nos reclamaban porque se tenía una herramienta que se podía utilizar y no se estaba haciendo”, afirmó el alcalde.
Refuerzo policial para barrios críticos y vías principales
Para garantizar una atención efectiva, se asignaron 21 policías y nueve motocicletas al CAI, con el objetivo de custodiar barrios como Gran Granada y El Cortijo, además de vigilar la calle 80, una arteria clave para el ingreso y salida vehicular de Bogotá. Antes, la seguridad dependía de cuadrantes distantes, lo que retrasaba la respuesta policial.
La inversión para reactivar este punto de atención inmediata fue de 289 millones de pesos, con la expectativa de fortalecer el patrullaje permanente, extendiendo la vigilancia hasta el Puente de Guadua.
¿Cómo impactará esta reapertura en la seguridad local?
Con la reactivación del CAI, la comunidad espera una reducción significativa en los tiempos de respuesta policial y una mejora en la percepción de seguridad en el occidente de Bogotá. El reto será mantener operativa esta infraestructura y responder a las necesidades crecientes de los barrios circundantes.