Un semisumergible que había partido desde la costa pacífica colombiana con un cargamento de cocaína fue interceptado en Costa Rica tras una operación coordinada entre la Policía Nacional de Colombia y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de ese país.
Un operativo sin precedentes en Cabo Matapalo
La acción permitió la incautación de 2,6 toneladas de clorhidrato de cocaína en el sector de Cabo Matapalo, así como la captura en flagrancia de tres personas y la inmovilización de la embarcación utilizada para transportar la droga.
De acuerdo con la Dirección de Antinarcóticos, el resultado fue posible gracias al intercambio de información y al trabajo conjunto entre las autoridades de ambos países, que lograron identificar y seguir la ruta de una embarcación de perfil bajo tipo semisumergible que tenía como destino final los Estados Unidos.
La ruta de la droga y las capturas
Las autoridades establecieron que la embarcación zarpó desde la costa pacífica colombiana y que durante su recorrido se adelantaron coordinaciones para intentar interceptarla en aguas jurisdiccionales nacionales. Sin embargo, el procedimiento no pudo concretarse en territorio colombiano.
Posteriormente, la articulación entre investigadores colombianos y costarricenses permitió ubicar la nave en Costa Rica, donde se llevó a cabo la operación que terminó con la incautación del cargamento y la captura de sus tripulantes. Entre los detenidos figuran dos ciudadanos colombianos y un extranjero, quienes quedaron a disposición de las autoridades competentes en ese país.
El impacto financiero y el destino de la droga
Las investigaciones adelantadas tras el operativo señalan que Costa Rica era utilizada como punto de tránsito para el envío de cocaína hacia Estados Unidos. Asimismo, los organismos de seguridad establecieron que el cargamento pertenecería presuntamente al cartel de Jalisco Nueva Generación.
Según la información recopilada por las autoridades, la organización criminal habría adquirido la droga a grupos armados organizados con presencia en los departamentos de Nariño y Cauca.
La Dirección de Antinarcóticos calculó que la incautación representa una afectación cercana a los 20 millones de dólares para las finanzas de las estructuras dedicadas al narcotráfico. Además, estimó que se evitó la distribución de cerca de 6,5 millones de dosis de cocaína en mercados internacionales.
La Dirección de Antinarcóticos continuará desarrollando operaciones estratégicas orientadas a combatir las diferentes modalidades utilizadas por las organizaciones criminales para el tráfico de drogas, fortaleciendo los controles en puertos, aeropuertos y corredores logísticos del país.
Brigadier General William Castaño Ramos, director de Antinarcóticos.