Un martes de calor sin precedentes
El martes 7 de julio de 2026, Cali vivió la jornada más calurosa del año. La Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca (CVC) confirmó que la temperatura del aire alcanzó los 36,4 °C entre las 2:20 y 2:30 p. m., con una humedad relativa del 60 %. Esta combinación generó una sensación térmica estimada en 43 °C, clasificada como riesgo extremo por 'calor húmedo'.
El récord que preocupa a las autoridades
Saúl Ramírez, técnico en meteorología de la CVC, explicó que la alta humedad limita la capacidad de refrigeración natural del cuerpo y del entorno. El registro de 36,4 °C se acerca al máximo histórico de la ciudad, que fue de 36,8 °C en marzo de 2024, durante el fenómeno de El Niño.
Recomendaciones para cuidar la salud
Ante el riesgo de golpes de calor, la CVC emitió una serie de medidas preventivas, especialmente para niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas:
- Mantener una hidratación constante.
- Evitar la exposición al sol entre las 11:00 a. m. y las 4:00 p. m.
- Usar ropa ligera, de colores claros, sombreros o sombrillas.
- Buscar espacios ventilados o con sombra.
- Reducir actividades físicas intensas en horas de alta radiación.
- Monitorear síntomas de agotamiento, mareo o deshidratación y acudir a centros de salud en caso de emergencia.
El impacto en el medio ambiente y el agro
La CVC advirtió que el calor extremo también afecta la cobertura vegetal y aumenta la demanda hídrica en sistemas de riego y ecosistemas estratégicos. Por ello, se reforzará el monitoreo en estaciones de control y se mantendrá comunicación con el sector agropecuario para optimizar el riego en horas de menor incidencia térmica.
La atmósfera actual no solo dificulta la regulación térmica en las personas, sino que impacta negativamente los procesos fisiológicos de la vegetación y los ecosistemas de la cuenca.
Los desafíos que trae El Niño
El aumento sostenido de las temperaturas en el Valle del Cauca, impulsado por el fenómeno de El Niño, ha llevado a las autoridades de salud a emitir alertas y directrices para mitigar los efectos en personas, animales domésticos y fauna silvestre. La CVC continuará recopilando datos para alimentar los modelos de pronóstico climático del periodo de sequía.