Un diagnóstico que sacude el pelotón
El Tour de Francia tiene este lunes su primer día de descanso, pero las declaraciones de Bradley Wiggins han encendido el debate. El campeón de la ronda gala en 2012 analizó en el videopódcast The Move lo ocurrido en la sexta etapa, donde Tadej Pogacar reventó la carrera con un ataque histórico en el Tourmalet y una ventaja de casi tres minutos sobre Jonas Vingegaard.
Las duras palabras de Wiggins sobre Vingegaard
No sabemos cómo le va a ir a Jonas en las próximas dos semanas, pero tengo una sospecha, habiéndole visto hoy: no va a terminar la carrera. No digo que vaya a ocurrir, solo digo que he visto a un hombre roto hoy.
Ante la sorpresa de sus compañeros de análisis, Wiggins insistió en su visión: 'Los últimos dos años él ha sido positivo con el segundo puesto y ha apretado a Pogacar hasta París. Pero ¿cuántos años quiere hacer esto y terminar segundo? No hay mucho más que él pueda hacer en estas carreras'.
El segundo puesto como condena
Wiggins, que nunca fue segundo en el Tour (fue ganador en 2012 y tercero en 2009), considera que la posición de subcampeón no es un desafío suficiente para un corredor del calibre de Vingegaard. El danés, que ya fue segundo en 2024 y 2025, enfrenta ahora la presión de mantenerse en la lucha después del golpe recibido en los Pirineos.
¿Qué sigue para el danés?
En los próximos días se verá qué actitud toma Vingegaard respecto a la carrera. Mientras tanto, el mundo del ciclismo espera la reacción del danés, que tendrá que demostrar si puede sobreponerse al golpe anímico y físico que significó la exhibición de Pogacar en la sexta etapa.