Erika María Guadalupe Herrera, identificada como la principal sospechosa del feminicidio de la exreina Carolina Flores Gómez, fue capturada el miércoles 29 de abril en Venezuela. Su detención ha permitido conocer nuevos detalles sobre la ruta que utilizó para huir tras el crimen.
Según información revelada, Herrera permaneció oculta durante casi dos semanas en un lugar no especificado en Venezuela, después de escapar de México. Su huida habría incluido un paso por Panamá antes de llegar a territorio venezolano.
El impacto en la comunidad y la investigación
La captura de Erika Herrera representa un avance significativo en la investigación del feminicidio que conmocionó a México y a la región. Las autoridades continúan trabajando para esclarecer todos los detalles del caso y llevar justicia a la familia de Carolina Flores.